“But Paris was a very old city and we were young and nothing was simple there, not even poverty, nor sudden money, nor the moonlight, nor right and wrong nor the breathing of someone who lay beside you in the moonlight.”

E. Hemingway.
"París era una fiesta"


Wednesday, 14 June 2017

Dos luceros verdes de Junio pa' mí

...y he pensado que alguien debería contarle a Felipe que en ciertos días de verano, después de la lluvia, puede uno decir "rododendro", y que a Sara le gustan.


Sunday, 11 June 2017

El cerrajero canta y el nánago madruga


La lluvia ha llegado para quedarse. Viene de Rusia, como la compotas, o de Francia, como las trenzas de las muchachas, dicen, pero nadie lo sabe a ciencia cierta. O no tienen ganas de enterarse.

El olor dulzón de las lilas cuelga sobre la ciudad. Una quietud empapada se impone. Los pequeños bistrós no sacan sus sillas. Los niños no saltan en sus trampolines. Sólo el olor de las lilas y los jazmines, y una llovizna pertinaz que amenaza abrirse de piernas mientras los buenos hombres y mujeres pasan presurosos, con la cabeza gacha, esquivando charcos, infelices dentro de sus chubasqueros, recordando con nostalgia los días del verano pasado en que, rosados y semidesnudos, encomendaban sus almas al olor del tocino quemado mientras sus hijos se revolcaban en el pasto, cual terneros plácidos.

Por estos días, una mujer que sale al jardín a tomarse un café mientras comprueba que las prímulas fueron masacradas durante la noche; una mujer que planea una marmita; una mujer que se retuerce de gusto y desnudez debajo del edredón mientras afuera hay relámpagos y truenos y gatos pidiendo dueña, se convierte en una especie de rebelde. Un mártir del agua. Un ser sacrificado que soporta las miradas oblicuas de sus conciudadanos, y carga la cruz del parte meteorológico sin desfallecer. Tanto así, que sus palabras para el primer rayo de sol que se atreva serán: "Lo que haz de hacer, hazlo pronto."




Monday, 29 May 2017

Mi casa y mis sueños y mi sillón de mimbre

Si la muerte pisa mi huerto
¿quién firmará que he muerto
de muerte natural?

¿Quién lo voceará en mi pueblo?
¿quién pondrá un lazo negro
al entreabierto portal?

¿Quién será ese buen amigo
que morirá conmigo,
aunque sea un tanto así?

¿Quién mentirá un padrenuestro
y a rey muerto, rey puesto...
pensará para sí?

¿Quién cuidará de mi perro?
¿quién pagará mi entierro
y una cruz de metal?

¿Cuál de todos mis amores
ha de comprar las flores
para mi funeral?

¿Quién vaciará mis bolsillos?
¿quién liquidará mis deudas?
A saber...

¿Quién pondrá fin a mi diario
al caer
la última hoja en mi calendario?

¿Quién me hablará ente sollozos?
¿quién besará mis ojos
para darles la luz?

¿Quién rezará a mi memoria,
Dios lo tenga en su Gloria,
y brindará a mi salud?

¿Y quién hará pan de mi trigo?
¿quién se pondrá mi abrigo
el próximo diciembre?

¿Y quién será el nuevo dueño
de mi casa y mis sueños
y mi sillón de mimbre?

¿Quién me abrirá los cajones?
¿quién leerá mis canciones
con morboso placer?

¿Quién se acostará en mi cama,
se pondrá mi pijama
y mantendrá a mi mujer,

y me traerá un crisantemo
el primero de noviembre?
A saber...

¿Quién pondrá fin a mi diario
al caer
la última hoja en mi calendario?

Thursday, 18 May 2017

Two drinks from crying

Te recuerdo hace apenas unos meses; las botas recias, el jean desteñido, el sweater azul con el desgarrón en el cuello. No sé qué daba la nota más alta, si tu garganta o aquellos ojos verdes que lo llenaban todo. Seguido de perros, de soles negros lavando la lluvia, de ángeles pacientes, como un pagano esperando que lo lleven al cielo; recorrías el escenario a zancadas, como si te pareciera que el tiempo era corto.

Y resulta que sí, que lo era. Así como éste jueves es un jueves de mierda en el que no podías morirte y sí, te has muerto.

No sé cómo desearte buen viaje. Nunca he aprendido a dejar de amar de repente. Regresa, anda.




Friday, 12 May 2017

Gitana mía, por favor

Si algún sentido tiene tener melena y caderas es poderlos soltar con canciones como ésta, cualquier viernes de Dios.


Crazy, but you like it

Un amigo me ha enviado hoy el vídeo de una señorita cuyo cabello se quedó en algún lugar de 1996, leyendo con voz impostada algo que pretende marcar las diferencias entre tener un amigo, y tener un amigo cubano. Por supuesto, queda más que claro el dulce abismo. ¿Quien podría preferir un amigo, Homo Sapiens cualquiera, a un amigo cubano, ser de luz y calor, naturaleza suprema?

Pero no sólo mejores amigos: también los mejores amantes, bailadores, hijos, cocineros, cantantes, patriotas, religiosos y alquimistas. No hay gente buena en el mundo que un cubano no supere, ni cosa bien hecha que un cubano no pueda hacer mejor. Miren si no lo ricamente que vive aquella isla de Juana, amada y mimada por sus nobilísimos hijos: allí echó Dios la semilla del bien y le puso abono ecológico a puñados.

¿No son verdad, mi vida?

De este chauvinismo desbordante, esa pobreza de mente y alma, esa arrogancia casi infantil —¡mi papá es más bonito que el tuyo!— podríamos culpar a Hatuey, a Pepe Antonio o a Marieta, pero la verdad sigue siendo una: salen del ghetto pero el ghetto no sale de ellos. Y eso es muy, muy triste.

Es viernes, sin embargo, y yo tengo una cita para un cafecito con mi mejor amiga, que es polaca: la muchacha más alegre y leal del mundo, aunque no abra mi refrigerador sin anunciarlo. Pobre yo, supongo.



Wednesday, 3 May 2017

Avanti, morocha!

Recuerdo a mi tía, la mujer más bella, jovial y valiente que conozco, la que me enseñó la vida entre gatos y amantes, cantando ésto mientras fumaba sus cigarrillos con boquilla, como la Montiel.

También yo la canto, entre violetas nuevas y franela mimosa, porque para pasarse por el fundamento las pifias del corazón cualquier verónica vale. Dale, Mayo.







Thursday, 27 April 2017

Vete, vete, cazador infeliz...

—Buen día; vengo a recoger un paquete. Este es el código.—he dicho.
—Aquí tiene el paquete. El problema es que ésta máquina que tengo está defectuosa y no registra ahora mismo la firma; ¿puede esperar cinco minutos a que la atienda mi colega?—ha contestado ella.
—Cómo no, yo espero.


—Buen día; debo firmar con usted por la recogida de un paquete.—he dicho.
—¿Trae identificación?—ha preguntado él.
—¿Identificación?
—Sí. Sin identificación es imposible entregarle el paquete. Completamente imposible. Lo siento.
—Comprendo. Ocurre que yo ya tengo el paquete en mis manos; me lo entregó su colega hace quince minutos. Yo me quedé aquí para dar acuse de recibo.
— Ah...

Y sus ojos van de mi cara al paquete y del paquete a mi cara, muy lentamente, como quien espera que se haga la luz en su cerebro.

—Pues sí.—he dicho al fin— Pero no se preocupe; la próxima vez que venga a buscar una encomienda he de traer documentos. Patas, cola y bigotes.

Y le he sonreído, y él me ha devuelto la sonrisa.

He salido de allí como quien sale de un sueño: corren días muy extraños.

Monday, 17 April 2017

Mimos


La voz de Billie Holiday.
Los zapatos cómodos, las bragas mínimas.
Hemingway, el vino tinto, los gatos mansos.
Un jabón que huele a tu papá.
Un balance.
Una buhardilla.
El olor de la bahía cuando entras a La Habana.
El trueno de las tres de la tarde.
Las risas de tus hermanos.
Las manos grandes.
Tu mamá, entre helechos, de mañana.
El viento. Los sauces. El viento en los sauces.
Hacer el amor hasta que duela.
Una camisa de flanela.
Las medias de lana cruda.
Los recuerdos buenos que otros tienen de ti.
Las cicatrices.
La lluvia.
Un hijo que ya no tiene fiebre.
El olor a lavanda en la almohada.
Una canción que te gusta, en la radio.
Las películas francesas.
Las berenjenas.
Mirarte al espejo y parecerte a la tía Teresa.
Tu ciudad, cuando cae la tarde.
El mar. El mar. El mar.

Para todo lo demás, si tienes mala suerte, está MasterCard.


Monday, 3 April 2017

Lunes

—El protagonista no es jamás Pinoccho —, ha anunciado Mariana. —¿A quién le podrían interesar la desgracias de un muñeco torpe y descerebrado que además miente descaradamente a quien puede ayudarlo? No, el protagonista es el viejo Geppetto, es a él a quien se le concede un deseo, la historia trata de su amor incondicional, de su gratitud plena aunque el sueño resultara cojo.

—¿He de suponer que a la segunda copa nos pasamos a los misterios sibilinos, y el cómo sabes siempre lo que está pasando?—, he replicado. El gato ha levantado la cabeza, expectante.

—Sí, pero en  nueve días, en Michigan.


Saturday, 1 April 2017

Pero antes hazme un cuento

PRIMAVERA

Mi prima Vera venía
por marzo, en la Primavera.
Mi jardín la recibía,
al tiempo que le decía:
-Bienvenida, prima Vera
Mi prima Vera tenía
muy negra la cabellera
y la mirada fulgía
como una hoguera.

Ayer mi ensueño pedía:
-Vuelve, vuelve, Primavera.
Mas nadie me respondía.

Ahora gritaré al Verano:
¿No tienes calor, hermano?

Al Otoño le diré:
¿Qué por fin es lo de usted?

Y al Invierno oscuro y frío:
¡Diciembre no es un mes mío!

Oh, ven pronto, Primavera:
Mi prima Vera te espera.


Nicolas Guillén

Friday, 24 March 2017

Talkin' bout a revolution

Las revoluciones las comienzan los soñadores y las terminan los pillos. Muestra de ello es Carlos Puebla, tan amigo de mi abuelo que fue él quien enseñó los secretos de la guitarra a mi tía Teté; comensal infalible para los arroces con pollo dominicales de mi abuela; buen compañero de dominó y patica, quien se vanagloriaba de no haber trabajado jamás para gobierno alguno.

 "Yo no permito que me exploten", decía entre cuerda y cuerda. En cambio, la que sí había permitido que la explotaran, exprimieran y oprimieran era su buena esposa, Rosaura, que se rompía el lomo y los ojos cosiendo para la calle de seis a seis; de sus manos comía la familia.

Hoy Carlos Puebla es "el cantor de de la revolución", y tiene estatua y banco propio en el parque mayor del pueblo -banco donde se sienta solito porque en Cuba si tienes estatua es que eres santo y sólo pueden cagarse en ti los gorriones o las gaviotas, dependiendo de cuán cerca del mar esté la tonsura- y sus canciones dan la hora en el reloj del ayuntamiento. Su buen olfato le indicó el momento exacto para subirse al carromato heroico y sacarle provecho a su mayor talento: vivir del figura'o.

Y no es pecado eso, Carlos, así como no es mala la música asnal. Que le pregunten, si no, a alguno de esos borrachitos que te cuenta las putas de su vida cualquier sábado en la madrugada, cuando nadie vigila tu integridad de bohemio disfrazado de piedra, ni recuerda que hay leones amarillos en la ciudad.





Tuesday, 21 March 2017

Needs

Es necesario,
en estos duros días de mansiones e indigentes,
morar en sí mismo.
Caminar en la oscuridad,
limpiar en hollín de la lámpara
para que los que van a oscuras
puedan guiarse por la luz
de tus ojos habitados. 

Hans Børli


Friday, 10 March 2017

Como un libro salvado del mar

No mirar a los mapas, 
seguir en mi mismo 
No andar ciertas calles, 
olvidar que fue mío una vez cierto libro 
O hacer la canción  
Y decirte que todo esta igual 
 la ciudad, los amigos y el mar
 esperando por ti,  esperando por ti...


Ayer hablaba con una amiga de esta canción de Silvio, que ella no conocía y que yo llevo prendida con alfileres en la melena, porque me recuerda siempre aquellos tiempos mejores en que Silvio no estaba a la venta ni yo tenía lazos blancos en la piel y todo era más sangriento y más fácil o más limpio y más difícil, según el mar, y porque es de esas que puedo cantar sin que nadie me insista toda la noche, si me ofrecen una guitarra.




Thursday, 2 March 2017

Woman, oh woman, don't treat me so mean


He despertado sobresaltada, y he pensado primero en los gatos, y luego en la urracas del pino, y más tarde en el perro del vecino, que adolece de los nervios, pero he reconocido su voz, afilada por la rabia, gritando cada vez más alto frases que comenzaban invariablemente con "yo".

La conozco bien. Sé que su feminismo acérrimo no conoce paliativos, y que está tan convencida siempre de que lleva razón que ni siquiera se plantea las esquinas. Sé que no se echa a llorar como yo, después de cinco minutos de discusión; que no carga luego con las culpas propias y ajenas, como yo; que no se avergüenza como yo, hasta el hueso, de cualquier palabra dura que haya pronunciado aunque fuera necesario; que no hace actos de contrición, ni vuelve a amar, como yo.

Y aún así, mientras la escucho hacer astillas la calma húmeda de las cuatro de la madrugada de un jueves que aún huele a cenizas, prefiero mi fragilidad; de un puño cerrado no comen los pájaros.

"No me grites, que no hay por eso más razón en lo que dices", cantaba alguien allá por los ochenta, en otra vida. Quiero creerlo.






Saturday, 25 February 2017

Ya ves

Mi abuelito tenía 78 años cuando se enamoró de esta canción de Pablo. Lo recuerdo cantándola, y la canto yo también. Los motivos siempre, siempre están ahí.


Thursday, 23 February 2017

38

Y aunque llegaran sin mares ni lunas -un poco menos por cada año- llegaron, y son treinta y ocho a veces, y a veces veinte menos, pero son.



Sunday, 19 February 2017

Pequeño poema de casi treinta y ocho y no llueve

Los días sin lluvia se vuelven nudos,
se aprietan un poco más
por cada hora que pasa,
nudo a nudo,
y para aflojarlos
no basta con las uñas
no basta con los dientes
ni con un pedazo de sueño.

No voy a usar las tijeras
no todavía:
voy a intentar soltarlos
sin cortar
untando cada nudo con aceite
de olivos
de camelias
de palabras
como piel
como océano
como querido.



Friday, 17 February 2017

Just breathe

Entradas en mano; ahora sólo queda la cuenta regresiva hasta el otoño. Nunca la oscuridad me faltó tanto.



Wednesday, 8 February 2017

Once y seis días sin lluvia

Por estos días he descubierto que estoy sola en mi nostalgia de aquel viejo y sus historias, y me ha dolido la espalda como si cargara sobre mis hombros la luna, y he escuchado el ruido seco de la tijera, y he visto la mitad de mi melena esparcida por el suelo, primero, y lista para desaparecer en la basura, luego, como quien descarta un sueño.

Y, sin embargo, aún hay Fito a falta de mar.



Saturday, 28 January 2017

Sapsorrow

Tu voz es el bolsillo donde me escondo cuando estorba el mundo para respirar; no conozco dicha más completa que echarme a tus pies, junto a tu perro, al calor del fuego. Contigo he sido feliz.

Por ti cada erizo de mi vida es Hans, por ti mis zapatos de hierro gastados en pos de un sueño. Por ti la determinación de seguir siendo niña a despecho del tiempo y sus escollos.

Le pedí a la Muerte que se quedara a los pies de tu cama pero no quiso escucharme. Ojalá tuviera un silbido que dar a cambio de tu vida; ojalá todas estas lágrimas tentaran al Diablo.

Adiós, pues, mi buen viejo, mi narrador de cuentos, el último rincón de mi infancia. Lleva a ese perro cínico contigo, y no lo regañes, si le gruñe a Dios.







Wednesday, 25 January 2017

Cosas esplendorosas

Me llega con un mes de retraso: rota, estrujada, húmeda y con una nota del correo francés, disculpándose por el desastre. Pero dice "mi niña" y "te quiero siempre", y la firma mi amor, y eso es suficiente para protegerme de cualquier ventarrón que pretenda colárseme en el pecho: no hay atajo más corto a mi ternura.



 

Monday, 23 January 2017

Martha, my dear

"Lo amo terriblemente. Pero no es posible retenerle. Y no se da cuenta de que, amando como amo, con la peculiar intensidad de aquellos que poseen demasiada energía emotiva, él es, en efecto, el Ángel de la Destrucción."

Martha Guellhorn, carta a Stanley Pennel, "Selected Letters"

 Cuánto debe haberle costado a aquella mujer cuyo nombre comenzaba con M, dejarte ir, amor. Y cuánto debe haberte pesado la vida sin ella para que lo reconocieras luego de muchos años, cuando ya no sería nunca perfecto la primera vez.




Friday, 20 January 2017

De ranas y reyes

Ayer leía este artículo, que no me asombra en lo absoluto porque si hay algo que temen los dictadores de cualquier bando y a cualquier escala es el arte en todas sus formas, porque el arte representa libertad de pensamiento, luz creadora, entendimiento basado en los sentidos, y eso no va, no irá nunca de la mano de la fuerza bruta, de la idea impuesta.

Es apenas lógico que éste sea el primer paso arbitrario del señor Trump, habitante de una mansión que parece sacada del sueño más húmedo y loco de una señora en Hialeah: un desapenque de oropeles y espejos, un híbrido entre el Kremlin y una tienda de chinos, un mausoleo del mal gusto tocado por  Midas.

Me pregunto qué será lo próximo. ¿Quemar libros? ¿Declara espurio a quien sepa hablar sin hacer muecas? ¿Mandar a hacer una roca Tarpeya dorada desde la cual lanzar a artistas e intelectuales? Todo puede pasar a partir de hoy. 

Queridas ranas, disfrutad vuestra culebra.


Thursday, 19 January 2017

Fábulas y reflejos

 —Es institutriz.
¿De las que saben muchos idiomas?
—De las que han conocido muchas lenguas.


E. Jardiel Poncela


En la vida hay que aprender a escoger las batallas y, se pierda o se gane, hay que saber hacerlo con galanura.

Yo, por ejemplo, recuerdo que hace muchos años sostuve una acalorada discusión con una compañera de estudios sobre la correcta prosodia de la palabra "clítoris", que ella se empeñaba en pronunciar "clitóris". Al final gané yo, o eso creí, porque a la vuelta de los años supe que ella era lesbiana aún entonces, y es bien sabido que la práctica vale más que la teoría. Lo cual es bello, e instructivo.


Wednesday, 18 January 2017

Escuchando a Matamoros desde un lejano lugar

Lo dije hace un par de días: yo no necesito ir por la vida proclamando mi identidad porque no hace falta, porque la llevo conmigo siempre, y porque he tenido la gran suerte de vivir en un país donde las diferencias se respetan y, en mi caso, se celebran: en mi grupo de amigos -amigos reales, de carne y hueso, amigos con voz y olores propios, amigos que dejan prendas en tu casa después de una fiesta, o te envían fotos tontas desde la cama para hacerte reír- hay personas de todos los colores, de todas las culturas, de todas la religiones o la falta de ellas. Sus vidas, sus recuerdos, sus experiencias son tan valiosas como las mías, y poder conocerlas de primera mano es un privilegio.

Aún así, cuando me levanto más Mariana que de costumbre, toca cocinar frijoles negros, comprar gardenias, reclamarle a los santos en voz alta, decirle al gato, que no entiende español:"¿Dónde estaba metido el señor esta vez, si se puede saber?", entalcarse dos veces al día y escuchar a Matamoros. Y ya.

Uno pertenece a donde es feliz, partiendo de que las personas sean lugares. Cualquier otra cosa es agua bajo el puente.




Tuesday, 17 January 2017

Cómprelo usted, señorito

Ella tiene un nombre que huele a jazz y a pastel de manzanas, y todas sus cartas marcadas. Viene con un ramito de violetas y nomeolvides y me lo da silenciosa, pero por el puente de ojos aceitunados a ojos pardos pasa el entendimiento arrastrando su siglo de luces.

Dentro de unos años, esta intuición de Piscis doble que ahora es sieteañera se volverá redonda e implacable, y será su mejor arma y su mayor desgracia. Puedo verla ya, haciendo silencio para que los otros cuenten cosas que ella ya sabe; comprendiendo por qué rompen los niños el juguete que más les gusta, y luego lloran; curándose las heridas con agua de mar para que duela el remedio. La veo siendo la estrella más luminosa en el cielo de álguien que no sabe de constelaciones, y la veo encandilando al resto del mundo con esa misma luz que roza y que quema. 

Su suerte está echada, sí, pero no abierta de piernas. Eso queda para las otras.

Monday, 16 January 2017

De tuertos y cetros

 Que fácil es escribir
algo que invite a la acción
contra tiranos, contra asesinos
contra la cruz o el poder divino
siempre al alcance
de la vidriera y el comedor.



Hace unos meses, en lo más agitado de la campaña electoral en Estados Unidos, vi algo que me llamó la atención: un cubano haciendo una arenga a favor de Donald Trump, y exhortando a sus compatriotas a que se unieran a él a las tres de la tarde del siguiente día, domingo, en un maratón de apoyo al candidato republicano. Sobra decir que los comentarios, likes y reacciones fueron cientos y variopintas, pero al día siguiente, a las tres de la tarde, no hubo nadie en el lugar de la cita. Tampoco el orador.

Por estos días he visto algo parecido, un llamado a invadir los puertos aéreos donde hayan cubanos varados, a tomar las calles de Miami e instalar la anarquía hasta que se haga justicia, hasta que todo vuelva a ser como antes, hasta que linchen a Obama. Otra vez, la respuesta ha sido la inercia total.

Desde la pantalla del iPhone las guerras se libran mejor y más cómodamente. A las tres de la tarde de un domingo la Justicia está amodorrada después del arroz con pollo familiar, y se ajusta la venda para descansar los ojos; esto lo saben también los organizadores de las revueltas, que nunca llegan a ser tales precisamente por ello: perro no come perro.


Sunday, 15 January 2017

A hundred billion castaways, looking for a home

Cartas y más cartas a Obama. Todas abiertas, -los empleados de correos en cuba estarían tan felices de verlo- indignadísimas y plagadas de faltas de ortografía, que el coraje aguanta cualquier cosa.

Y yo aquí, pensando que sería más pintoresco, y exactamente igual de útil, si pusieran todas esas cartas en botellas y las echaran al mar. Esto al menos es un clásico de la comunicación con el Imposible, y además sale con cancioncita de Sting.




Friday, 13 January 2017

Un cañón de chocolate

Obama acaba de abolir de un plumazo la mal llamada ley de los "Pies secos, pies mojados", que en realidad no fue sino una verónica de la política local en el estado de la Florida para asegurarle a los cubanos que dejasen la isla por vías ilegales derechos que no les cabían; un descalabro migratorio imposible, impensable en cualquier país civilizado.

Esto pone de manifiesto, una vez más, que éste es el presidente que necesitan los norteamericanos. En algún momento los cubanos teníamos que dejar de ser vistos y tratados como los judíos del Caribe, y es apenas lógico que fuese alguien como Obama, con su inteligencia y su instinto, quien lo haciera: ahora sólo falta que nosotros mismos dejemos de creerlo.
 Le lloverán sapos y culebras, por supuesto, por mucho que esto sea precisamente lo que vienen reclamando varios políticos republicanos desde hace años, pero a estas alturas no harán mella alguna.

Salga el mulato, suelte el zapato y dígale al blanco que se va, pero no sin antes dejarlo muy claro, otra vez: sí, pudo.

Wednesday, 11 January 2017

Come un pianeta che mi gira intorno

Ayer me han llegado regalos, no de parte de los reyes magos sino de una reina, única y sabia y con más duende que ellos tres juntos.

Un calendario ilustrado con escritores, con Poe a la cabeza, oloroso a tinta. Tubos de mermelada, pero además té, picante y sabroso de especias, para mis noches largas. ¡Recetas de bacalao! Un collar, con cuentecitas y abalorios y flores y el signo de la paz y muchas vueltas de amor; y sobre todo, una postal que dice que la felicidad tiene muchas caras. "Gracias por haberte cruzado en mi camino", dice también.

Y es aquí que caen los primeros lagrimones de Enero, junto a las primeras lluvias, porque cuando uno está tan lejos de todo es vital tener atajos al amor, y los buenos amigos son exactamente eso. Que lo quieran a uno sin esquinas oscuras, desde el hueso, y que uno quiera de vuelta justo así, sin un muro de protección, sin ensayar verónicas, con toda la piel y la boca llena de risa, es un lujo, un lujo verdadero.

Qué suerte la mía, Maga, sonatina. Gracias por recordarme cuán fácil es, cualquier día de vientos, hacerme tan feliz.



Foto: Tina Modotti y Frida Kahlo, 1928. A estas tampoco las hubieran dejado sentarse juntas al final del aula.






Thursday, 5 January 2017

Consejillos de jueves

Una amiga me ha dicho antes de ayer, comentando las frustraciones de cierto alguien, que lo que necesitaba para resolverlas es templo y siquiatra.

Yo estoy plenamente de acuerdo: necesita templo, que viene de templar, y un buen siquiatra, preferiblemente de nombre Inocente, recién llegado de las ardientes tierras del Níger, uno de esos que dejan un largo rastro contínuo entre las huellas de sus pies en las arenas del Teneré.

Todavía se pone de suerte y se lo traen los Reyes Magos...






Tuesday, 3 January 2017

Quoniam iniquitatem meam ego cognosco

No hay nada tan peligroso en el mundo como alguien que se cree bueno.

A diferencia de quienes realmente lo son -esa raras aves de la filantropía cotidiana que le van de frente a entuertos de todo tipo, desde una guerra mundial hasta un perro abandonado, tan ocupadas en mejorar el mundo que no tienen tiempo de pensar en sí mismas y mucho menos de cantar sus propias loas- aquel que se cree bueno es un impostor, un pobre diablo que va por la vida con sus dos o tres virtudes formando un floripondio que lleva en la solapa, recordándole a todo el que quiera escucharlo que él/ ella es "de lo poco salvable que queda" y haciendo alarde de la grandeza de su alma a cada paso.

Quien se cree bueno está siempre presto a las lágrimas, a la queja, al "good as I've been to you"; quien se cree bueno es un manipulador, un chantajista emocional que no duda en difamar a cualquiera que no compre su farsa; un pillo a quien no suelen faltarle tontos útiles que hagan su trabajo sucio, por inficionamiento, en el caso de los tontos mansos, o por purgar culpas propias rompiendo lanzas ajenas, en el caso de los tontos malandros, que son mayoría.

Los que estamos plenamente conscientes de ser sarcásticos, escépticos, difíciles, egoístas, a veces francamente cabrones y en otras palabras un trago amargo para el prójimo nos rompemos a menudo el labio a fuerza de callar, y solemos tratar a la gente con celo: sabemos que llevamos botas recias, y cuidamos de no pisar más fuerte de lo necesario. Quienes se creen buenos son ellos mismos todo un callo protuberante y deforme, apuntando con su molesta presencia a las botas pasajeras que insisten en evitarlos, porque precisamente esta es su razón de existir y la definición de su naturaleza: se puede ser un desgraciado y al mismo tiempo un perfecto hijo de puta.

Digo todo esto, y es a las claras un sayo con nombre propio. Me encantaría que el destinatario se lo pusiera y me dijera cómo le queda, pero que me lo diga a mí, en mi carita, no a través de emisarios dudosos. Si tiene lo que ha de tenerse para hacerlo, claro: si no, a callar, que los misereres sólo quedan bien en voces monjiles, y no es el caso.

Monday, 2 January 2017

Con alma de bandoneón

Lo único que le pido a este año es que se termine como el anterior: que cuando suene la última campanada cada miembro de mi familia esté vivo y sano; que mis amigos sigan siendo rocas firmes en mi vida; que lo último que escuche antes de dormir sea un "te amo" dicho de corazón; y que el nuevo año me despierte con confeti en el pelo y botellas de champagne para descorchar.

La Maga suele decirme: "para que lo disfrutes, reina gitana", y eso pienso hacer, con todos los duendes y los fantasmas y hasta las penas que Malena no cantó, porque la vida es corta para esquinas oscuras.